Blog

Noticias relevantes para tu empresa

Home/Artículos/El cambio en tu empresa, pasa por ti – Por Pedro Cerdán

El cambio en tu empresa, pasa por ti – Por Pedro Cerdán

Si a mí me cuesta, puedo imaginarme el esfuerzo que deben realizar otras personas para no caer, día tras día, en los mismos hábitos improductivos de siempre.

Leo material en relación a ello, machaco a mis clientes para que se esfuercen, pero aun predicándolo, me sigue costando no caer en los mismos hábitos improductivos de siempre.

La costumbre, comodidad y repetición de esos hábitos día tras día, lo llamamos nuestra “zona de confort”. No quiere decir que esa “zona de confort” en la que estamos y gozamos (o padecemos) nos reporte tranquilidad, seguridad, bienestar. Las más de las veces, es al contrario. Pero la toleramos porque la conocemos. Es parte importante de nuestra vida.

Se le llama zona de confort a aquella forma y estilo de vida en el que estamos sumidos desde hace tiempo y, sabemos que mañana, pasado, la semana que viene será igual y pasará lo mismo que todos los días anteriores. Sin sorpresas. Repetitivo. Sin nuevos riesgos que no estemos asumiendo ya hoy. Riesgos conocidos y medidos. Nos cargamos de resignación. Tan solo mantenemos la esperanza de que un golpe de suerte me cambie esta mierda de vida.

Nuestro día a día, nuestra actitud, nuestro conformismo, nuestra irresponsabilidad (aunque suene fuerte) nos mantiene en ese bucle del que somos incapaces salir.

Pero, llega la buena noticia: “Eso tiene solución”.

De tan fácil, resulta complicado. ¿Practicas tenis, golf, pádel,…? Antes de cualquier golpe importante ¿qué haces? Te concentras. Estudias todos y cada uno de tus movimientos. No quieres distracciones que te desenfoquen al ejecutar ese golpe, para hacerlo de manera impecable.

Has sido “consciente” de la importancia de ganar ese punto, sabes cómo hacerlo bien y lo has ejecutado. Has planificado. Te has controlado, e intentas controlar el golpe. Tienes muchas posibilidades de lograrlo. Si no hubieras sido consciente de su importancia, hubieras tenido bastantes menos posibilidades de ganar el punto.

La solución que insistentemente transmito a mis clientes y a mí mismo: Tenemos que elevar el nivel de consciencia (sensorial y emocional). Solo seremos capaces de controlar aquello de lo que seamos conscientes. Ser consciente nos da poder para actuar. Cuanto mayor sea el grado de consciencia mayor la eficacia. Planificaremos.

Ese estado de consciencia, guarda estrecha relación con las actitudes.

Nivel de consciencia.

Pero para poder actuar con efectividad y lograr nuestro objetivo, debemos conocer y entender a fondo la materia sobre la que actuar. Las aptitudes. Los conocimientos. Sabemos muchas cosas pero, ignoramos muchas más de las que sabemos. Formación.

Eres consciente de la importancia del objetivo, tienes la actitud adecuada (proactivo que no reactivo), sabes cómo hacerlo, por último solo resta que pases a la acción, que hagas.

Si sabes cómo lograr tu objetivo, pero no haces nada, nunca lo alcanzarás.

El éxito o el fracaso van a depender de ti.

Matemáticamente lo podríamos expresar así:      SABER + HACER = TENER.

La resistencia al cambio es el yugo de muchas empresas.

La mayoría de nosotros nos resistimos al cambio. “Más vale malo conocido que bueno por conocer”. Esa premisa de partida, resistencia al cambio, está oculta en nuestro mapa genético. Contagiamos a nuestras empresas enrocándolas en el inmovilismo. “Aquí las cosas siempre se han hecho así”. La resistencia al cambio nos hace convivir con nuestra imperfección. Lo que hace que las personas seamos la obra maestra de la creación es: nuestra imperfección.

Esa imperfección y nuestra capacidad de decisión es lo que nos posibilita mejorar. Nos motiva. El crecimiento continuo. Crecimiento en actitudes y aptitudes.

Pero para crecer, debemos reconocer: 1. Que no lo sabemos todo, y 2. Que podemos ser mejores personas. Debemos hacer un ejercicio de “humildad”. Si carecemos de humildad, tiempo a que habremos llegado a nuestro límite de mejora.

La humildad que supone preguntar, te resolverá muchos problemas.

Las barreras que nos construimos a nuestro alrededor, las creencias que limitan y conforman nuestros juicios, opiniones y comportamientos, son los culpables de esa resistencia al cambio.

Superar la resistencia al cambio es posible dándose estas circunstancias:

1.- El grado de Insatisfacción por la situación presente sea evidente. Nivel de consciencia.

2.- Vislumbrar la existencia de un futuro mejor que el presente. La Visión.

3.- Ejecutar acciones que nos lleven del insatisfactorio presente al esperanzador futuro. Hacer.

Matemáticamente lo podríamos expresar de la siguiente forma:

(INSATISFACCION x VISION) + ACCION > RESISTENCIA AL CAMBIO.

Saber escuchar te proporcionará matices, enfoques, planteamientos que te enriquecerán.

Al releer estas páginas, me veo reflejado en este texto. ¿Y tú?

Como siempre, a su disposición en pedrocerdan@impulsocoach.com

Written by

The author didnt add any Information to his profile yet

Leave a Comment