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Empresa, Agujeros Negros y Cuarta Dimensión – Por Pedro Valladolid

¿Agujeros negros y cuarta dimensión? Y eso…….. ¿Qué tiene que ver con la gestión y el liderazgo?

Os preguntaréis si he decidido emular a Iker Jiménez ¿verdad?, pues no, tranquilos, Iker tiene su espacio y yo tengo el mío, si bien he observado una relación incuestionable entre la empresa, los agujeros negros y su relación con el tiempo.

Dado que lamentablemente el Sistema únicamente me permite ejercer de padre a tiempo parcial, procuro en esos breves instantes y fugaces momentos, compartir con mi hija tiempo de calidad y contribuir a su formación humana, social e intelectual, y…. dentro de estos objetivos, ayer decidimos dar una vuelta por el Planetario de Madrid, donde nos sumergimos en el apasionante Universo de la Astronomía, el Sistema Solar, púlsares, agujeros negros y galaxias, e ¡increíble! Descubrí que la mayoría de las estructuras Interestelares, reproducen nuestro Cosmos empresarial, siendo muy fácil extrapolar múltiples patrones representados en el día a día del pequeño Universo de la Pyme.

¿Es posible inspirarse en el Cosmos, y en las teorías de Einstein y Stephen Hawking y encontrar una relación con el devenir de un empresario? ¡Vamos a verlo!

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Lo primero que me llamó la atención es un concepto llamado horizonte de sucesos. Una curvatura en el espacio-tiempo provoca una singularidad –horizonte de sucesos- que separa la región del agujero negro del resto del universo, y es la superficie límite del espacio a partir de la cual ninguna partícula podrá salir.

Y ¡claro!, después de haber prestado mis servicios en una Entidad Financiera hoy en quiebra absoluta y rescatada por el FROB, donde pude ser testigo de primera línea de una serie de decisiones calamitosa trazadas por una Dirección petulante y altanera que indefectiblemente llevaron a ese gran Astro hacia su autodestrucción, y haber gestionado múltiples empresas concursadas, colaborando con la Dirección Letrada y con la Administración  Concursal, he podido acreditar que SI, existe un momento de curvatura en la gestión de la empresa, -horizonte de sucesos- donde si no se toman las oportunas medidas correctoras urgentemente, el desenlace forzoso es la atracción irremediable de la quiebra. Lamentablemente todos los concursos de acreedores que he podido conocer de cerca –sin excepción-  podían haberse previsto y evitado, aplicando sencillas técnicas de detección, tales como el Test de Altman –entre otros- y –lo más importante- haber tomado medidas correctoras con la antelación suficiente, aquí entra en juego la CUARTA DIMENSIÓN.

EL TIEMPO ¡con mayúsculas!, la cuarta dimensión que podría haber evitado el camino inexorable hacia el concurso de acreedores, predecible desde años antes, velado a  Administradores y directivos volcados en el cortoplacismo, sin capacidad crítica, ejerciendo un liderazgo autoritario, inmersos en la autocomplacencia, y la defensa numantina de posiciones que inevitablemente llevaron a la empresa a ser engullida por el agujero negro de la incompetencia del YOYALOSETODO (ver artículo anterior),

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Y aquí entra en liza otro de los conceptos básicos revelados por nuestros Cosmólogos: la Velocidad de Escape. Se define como: la velocidad mínima con la que debe lanzarse un cuerpo para que escape de la atracción gravitatoria de la Tierra u otro cuerpo (en este caso el agujero negro del Concurso de Acreedores)

Tomar medidas correctoras, fijar un Plan, una estrategia, reorientar la actividad, aprovechar las fortalezas y oportunidades, podrían–en la mayoría de los casos- haber insuflado la energía suficiente a la empresa para imprimir esa Velocidad de Escape necesaria, alejando ésta, a través de una planificada gestión diaria, del horizonte de sucesos, permitiéndola orbitar en otros sistemas estelares alejados del agujero negro de la quiebra.

Pero…… ¡Qué cómodo es estar instalado en la crisis, y hacer a ésta responsable de todas nuestras adversidades! ¿verdad?, ¡qué mejor excusa para justificar la incompetencia del Directivo!. Ha resultado muy sencillo prescindir de nuestros equipos de ventas y marketing ¡precisamente los que pueden atraer flujos de caja mediante las ventas!, prescindir del talento de los mejor preparados y más comprometidos –por ser los que percibían salarios más altos-, con objeto de reducir unos costes que, cuanto más pequeños, más difíciles de sufragar, al haber gripado  los motores que podían dotar de aceleración suficiente para obtener esa anhelada velocidad de escape, adentrándonos en ese horizonte de sucesos cuya fuerza gravitatoria nos atrae hacia el centro de la nada.

La Nada. Un agujero negro es el resultado final de la acción de la gravedad extrema llevada hasta el límite de lo posible. La misma gravedad que mantiene a la estrella estable la empieza a comprimir hasta el punto de que los átomos comienzan a aplastarse. Así se crea un agujero negro.

Y…… ¿Cómo hemos creado los agujeros negros de nuestras empresas? ¡Del mismo modo! La gravedad de la crisis se ha llevado al extremo, al límite de lo posible, mediante el sobreendeudamiento sin freno con objeto de obtener combustible “para ir tirando”, la amputación de nuestra fuerza comercial, (si no se vende… ¿para qué necesito vendedores?) y la cercenación del talento (con lo que me cuesta éste trabajador veterano y formado  tengo para contratar a 2 ó 3 noveles que harán el ¿mismo? trabajo).Éstas acciones, repetidas –como una letanía- en todas y cada una de las empresas de las que he podido recabar información han comprimido de tal modo la tesorería de la empresa y su capacidad de desarrollo, que han llegado al punto de aplastar cualquier posibilidad de crecimiento, dando como resultado final su propio agujero negro.

Hay muchos más ejemplos, podríamos hablar de las gigantes rojas –sector bancario- que concentraron toda su fuerza gravitatoria en un único activo –Inmobiliario- cuyo colapso acabó convirtiendo éste en un agujero negro, cuya fuerza ha arrastrado a un innumerable número de empresas, provocando que compañías de referencia hayan sido engullidas por ésta atracción, desapareciendo del universo estelar, aunque esto daría para otro artículo.

Nuestro Cosmos empresarial ha implosionado, se ha comprimido y aplastado como consecuencia de las carencias de gestión, fijación de objetivos claros y su seguimiento, habiendo resultado endémicos los problemas para:

  • Vender
  • Controlar
  • Planificar y
  • Gestionar

(los 4 jinetes del Apocalipsis de un Ejecutivo)

La nebulosa de la economía está concentrando nuevamente la energía suficiente para producir el nacimiento de una estrella (fin del ciclo recesivo e inicio de un nuevo ciclo de expansión y crecimiento). Para que ésta supernova pueda convertirse en una gigante roja a través de la adecuada gestión de nuestros recursos humanos y materiales… ¿Serán nuestros empresarios y ejecutivos capaces de trabajar –y dejarse ayudar- en las áreas de venta, control, planificación y gestión? (sin olvidar el liderazgo) O……, volveremos a dejar residuos estelares –impagados, desempleo….- causados por la implosión de nuevos negocios como consecuencia de decisiones banales tomadas por Directivos altaneros que nada tienen que aprender.

La decisión es tuya.

Te espero en pedrovalladolid@impulsocoach.comwww.impulsocoach.com

 

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6 Responses to “Empresa, Agujeros Negros y Cuarta Dimensión – Por Pedro Valladolid”

By Pedro - 7 abril 2015 Responder

Gracias Santiago, viniendo de tí, Fenix de los Ingenios, tiene mucho valor. Un abrazo

By Juan Carlos - 7 abril 2015 Responder

Acabo de estar con un empresario amigo y cliente, por este orden, y me explicaba que en su sector se están empezando a mover hilos de los que cuelga la “construcción”. ¿Seremos capaces de caer otra vez en el error de la burbuja? me decía. Ahora mismo le envío tu artículo, Pedro. Gracias

By Pedro - 7 abril 2015 Responder

Juan Carlos, hasta donde yo sé, ya se están comenzando a repetir determinadas políticas dentro del sector que me recuerdan a los primeros pasos que comenzaron allá por el año 97-98 y que fueron el germen que comenzó a hinchar la burbuja, y ¡nuevamente! el sector bancario está comenzando a replicar determinadas estrategias que marcaron el camino hacia su explosión. Desde el estallido de la burbuja inmobiliaria los capitales se han dirigido a las materias primas, después al sector alimentario, han finalizado con la deuda corporativa, y vuelven -tímidamente pero con energía- al Sector Inmobiliario No soy Rappel, pero vaticino que volveremos a cerrar el circulo en un par de lustros.

By Antonio - 7 abril 2015 Responder

No quiero pensar las similitudes que encontrarás cuando lleves a la niña al bosque. Tengamos fe en la supernova. Buen artículo Pedro.

By Pedro - 7 abril 2015 Responder

¡Buena idea Antonio! 🙂 . En los diferentes ecosistemas de nuestra piel de toro también podríamos inspirarnos para encontrar aplicaciones en el mundo empresarial. La decadencia del bosque mediterráneo y su biodiversidad podría ser un punto de partida. ¡Gracias por la inspiración1

By Santiago - 7 abril 2015 Responder

Muy original e instructivo. Me ha gustado mucho. Gracias

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