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Método para gestionar las emociones – Antonio Calvo

La gestión de las emociones es una parte del concepto de inteligencia emocional tan valorado actualmente en las organizaciones por aumentar las capacidades y competencias de personas y equipos, sobre todo en dos aspectos: el autoconocimiento y las relaciones.

Las emociones son la respuesta de nuestro organismo a un acontecimiento, suele ser una respuesta intensa que provoca cambios fisiológicos, de comportamiento y de forma de pensar. Las emociones condicionan de forma directa la calidad de vida que tenemos o que sentimos que tenemos.

Esta respuesta, es decir las emociones vienen determinadas por la situación concreta, evidentemente, y por algunas características, personales o heredadas, que acompañan al individuo, como son experiencias, creencias, actitud, cultura, educación, etc.

Mostrar las emociones siempre se ha considerado como un signo de debilidad (curiosamente en mayor medida en el mundo occidental que en el oriental), seguramente por aquello de perder el control sobre las mismas o por considerarlas algo irracional, contrario a la razón, cuando realmente es algo intrínseco y casi exclusivo del ser humano, estamos hechos de emociones y es lo que nos define y distingue. De hecho, las mujeres suelen ser menos dadas a ocultar las emociones con lo cual se ha identificado a la mujer como más sensible y quizá esto ha contribuido a calificarlas, erróneamente, como más débiles.

emoció5La agresividad que caracteriza nuestra sociedad actual y, cómo no, el mundo laboral y de los negocios no permite ningún signo de debilidad o de fracaso, de ahí la preocupación creciente por el control o gestión de las emociones. Bien es cierto que determinadas emociones y la intensidad de las mismas pueden afectar gravemente a la salud del cuerpo y la mente, por lo que se hace necesaria una gestión adecuada por parte de profesionales cualificados, este no es nuestro caso y de estas circunstancias no queremos ni debemos ocuparnos.

En función de las consecuencias, las emociones pueden ser positivas, negativas o neutras. Existen muchas clasificaciones, Daniel Goleman (autor de “Inteligencia emocional”) identifica cinco emociones básicas: miedo, afecto, tristeza, enojo y alegría; Robert Plutchik en su “Rueda de las emociones” hace una clasificación algo más amplia de las emociones básicas: alegría, confianza, miedo, sorpresa, tristeza, disgusto, enojo y anticipación.

El control emocional no es apoyado por las disciplinas más modernas, basándose en las consecuencias de intentar controlar o reprimir algo que surge de forma natural, comparándolo con un rio que debe fluir, que se puede reconducir pero no retener, ya que puede provocar un desbordamiento posterior más violento, que en el caso de las personas se manifiesta en frustración y sufrimiento. Un ejemplo claro es el inevitable y recomendable duelo que hay que pasar después de una pérdida.emoció2

Por tanto, olvidando controlar las emociones el camino es reconducirlas para que los efectos sean beneficiosos o, al menos, no sean perjudiciales. Se trata de elegir nuestra actitud en busca de la excelencia en nuestra mejora personal y la relación con los demás, por otro lado dejar nuestra mente a su libre albedrío la puede convertir en nuestro peor enemigo. Daniel Goleman dice que la inteligencia emocional consiste en conocer e identificar las emociones así como gestionar la manifestación de las mismas, y que esta gestión reporta beneficios a la hora de empatizar con las emociones ajenas y encontrar nuestra propia motivación para conseguir nuestro bienestar psíquico y físico, en definitiva ser más felices.

emoció1Como habitualmente ocurre, no hay soluciones mágicas, el secreto está en el método, el trabajo y la constancia. Aquí proponemos una secuencia lógica que constituye el método, los otros dos factores, trabajo y constancia, dependerán cada persona y de la ayuda profesional que encuentre, imprescindible para implantar con carácter definitivo un proceso para gestionar las emociones.

1-Experimenta y observa:

. ¿Qué pensamiento lo genera?

. ¿Qué reacciones fisiológicas se producen?

. Libre de juicios.

Pasar a la siguiente fase obviando el control.

2-Etiqueta: miedo, ira, alegría, enfado, tristeza, aversión, sorpresa, amor, ternura, venganza, culpa, pena, compromiso, cariño, capricho, dicha, orgullo, satisfacción, celos desprecio, hostilidad, duelo, dolor, soledad, horror, preocupación,…

3-Responsabilízate (acepta):

. Arréglalo ¿qué puedo hacer?

. Acéptalo: lo bueno y lo malo.

4-Gestiona (redirige):

. Lenguaje

. Cuerpo: relax, deporte,…

. Lenguaje interno.

La clave de este proceso es la observación libre de juicios, tanto de nacimiento de la emoción, como de las consecuencias y del progreso de la gestión. Esta observación podemos realizarla nosotros mismos, pero es recomendable buscar alguna ayuda, primero para contar con otro criterio y segundo para reforzar el compromiso de mejora.

Antonio Calvo

Socio-Director Impulso Coaching de Negocios

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