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Realmente, ¿lideramos a nuestro equipo? – Por Jordi Piqué

Cuando entablo una conversación con un empresario al inicio de un programa de coaching sobre cómo gestiona a su equipo, lo habitual es que me diga que, sin lugar a dudas, él es el líder de su equipo, lo tiene claro…nadie se lo discute.  ¿Np será que su liderazgo no es tal y lo que pasa es que nadie se atreve a llevar la contraria al jefe? En realidad, a menudo, se confunde liderazgo con superioridad jerárquica y no tiene nada que ver: la jerarquía te la otorgan (o eres el propietario de la empresa) y el liderazgo te lo reconocen.

Afortunadamente la mayoría de las personas no nacemos líderes, no llevamos el liderazgo en nuestro ADN…¿significa eso que no vamos a poder liderar a nuestro equipo? Ni mucho menos. Para liderar se necesitan dominar unas determinadas habilidades que, como todas, se pueden aprender y entrenar.

Ante todo, para liderar un equipo debemos tener una visión clara de adonde queremos ir, cuáles son nuestros objetivos. Imprescindible, también, será que nos apasione nuestro proyecto y que esa pasión la sepamos transmitir con entusiasmo a nuestro equipo. Hasta aquí, bastante fácil, seguro que las tenemos y como mucho podemos tener que perfilarlas un poco.

De la persona que lidera un equipo también se espera que confíe en sus miembros. La confianza es la base sobre la que construir la colaboración y los miembros de un equipo deben sentir la confianza de la persona que los lidera. Y no nos olvidemos de la coherencia, sus actuaciones tienen que ser acordes con el mensaje que transmite y estar alineadas con el objetivo perseguido.

Otra habilidad que debe dominar es la empatía, la capacidad de ponernos en el lugar de nuestro interlocutor para poder comprender mejor su posición o actuación, el “ponerse en sus zapatos”. Empatizar con alguien no significa forzosamente que estemos de acuerdo con lo que dice o con lo que hace; significa que podemos entender por qué lo hace.

Y para el final he dejado la asertividad, habilidad que en nuestras latitudes meridionales cuesta bastante de poner en práctica. La asertividad no es más que decir en cada momento lo que creemos que debemos decir; decir no cuando queremos decir no, sí cuando queremos decir sí, o bien, o mal…siempre sin agresividad y con ánimo positivo.

Todas estas habilidades deben servirse aderezadas con una adecuada gestión de la comunicación de forma que el equipo perciba transparencia. Solo así conseguiremos que los miembros del equipo tengan sentido de pertenencia al mismo y se comprometan con el objetivo común.

Acabo con un mensaje de ánimo: aunque no seas un Mandela, Gandhi, Kennedy…puedes convertirte en ese líder inspirador que tu equipo necesita. ¿Cómo? Con ganas y entrenando adecuadamente…y en eso te podemos ayudar.

Jordi Piqué – Delegado Territorial Barcelona

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4 Responses to “Realmente, ¿lideramos a nuestro equipo? – Por Jordi Piqué”

By Juan Carlos - 9 febrero 2015 Responder

quizá lo que convendría en primer lugar es preguntarnos ¿”necesito ser líder?” y a continuación ¿”quiero serlo”?.

By Pedro - 6 febrero 2015 Responder

¡Qué razón tienes Jordi!. Nadie nace líder, pero se puede ser un gran líder entrenando ciertas habilidades, donde -sin duda- asertividad y transparencia son pilares básicos sobre los que construir un liderazgo efectivo. Gracias por tu reflexión

By Santiago - 6 febrero 2015 Responder

Totalmente de acuerdo Jordi. Todos lideramos en algunas facetas y hacerlo es más cuestión de voluntad que de grandes aspectos. Como bien dices, no hay que ser Mandela, Ghandi o Kennedy para liderar, también se puede hacer desde el día de cualquiera.

By Antonio - 6 febrero 2015 Responder

Estoy de acuerdo Jordi. En el mundo animal, la manada sigue al líder porque le necesita, para saber donde ir (visión) y por el servicio que presta a los demás (resto de características que ennumeras).

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