Blog

Noticias relevantes para tu empresa

Home/Artículos/Soluciones de coaching para ejecutar planes

Soluciones de coaching para ejecutar planes

Por su interés o, más bien, por ser un mal de gestión muy generalizado entre empresarios y directivos, voy a relataros la conversación que, recientemente, he tenido con uno de mis clientes. Como digo, nada fuera de lo habitual, es una de las facetas de nuestro trabajo de coaching.

A finales del pasado año, estuve trabajando con Manuel la elaboración de un plan de acción para 2019. Manuel es un empresario con iniciativa y tenía muchas ideas por desarrollar, finalmente dimos prioridad a tres únicos objetivos:

  • Productividad de sus vendedores.
  • Implantación de un cuadro de mando.
  • Desarrollo directivo de alguno de sus mandos intermedios y el liderazgo de sus equipos.

La conversación fue telefónica y transcurrió como sigue:

-Hola Manuel ¿cómo va todo?

-Hola, bien, bien… Ya he visto tus emails y alguna llamada perdida, siento no haber podido atenderte, he estado muy atareado.

-Lo entiendo, no te preocupes. Te llamo porque acordamos dar seguimiento al plan para 2019, ya has consumido un mes y algunas acciones deberían estar en marcha – Como tengo confianza con él, añado – Que no hayamos hablado hasta ahora me da muy mala espina.

-Tienes razón, es que… – me cuenta un par de razones por las que ha estado muy atareado y a la tercera se para en seco – …, ya sé que me vas a decir, que estoy por debajo de la línea (para los que no estén muy familiarizados con el trabajo de Impulso, pueden conocer este concepto en siguiente video de nuestro compañero Juan Carlos, pulsa aquí).

-Lamento ser la voz de tu conciencia – le digo -, pero es que, entre otras cosas, por eso me pagas. Y no quiero colaborar en seguir acumulando planes en un cajón. Quizás debas replantearte cambiar lo que estás haciendo hasta ahora o abandonar el plan.

-No, nada de abandonar, – me responde – los objetivos que nos marcamos los considero transcendentales para el crecimiento de mi empresa. Pero, es que no me da para más la vida.

En este punto, el coach tiene que guardar un equilibrio entre exigir más a Manuel, para que el plan se ponga en marcha, y no agobiarle más, para no perderle definitivamente. Es el momento de ayudarle en el camino y facilitarle alternativas y soluciones, para que él elija.

De manera resumida, para que Manuel sea capaz de sacar su plan adelante, son necesarias tres cosas:

  1. Manuel es consciente de la importancia de los tres objetivos del plan, pero otros asuntos cotidianos (normalmente urgentes) le impiden trabajar en el plan, le desenfocan. Nos movemos por placer o por dolor, así pues, esos asuntos cotidianos o le gustan mucho o le aprietan mucho, pero este tema sería objeto de un artículo aparte. Para que Manuel avance debemos conseguir que desagregue las acciones del plan en tareas lo suficientemente pequeñas para que, todos los días, pueda realizar alguna. Por otro lado, debe identificar el mejor momento del día para realizar esas tareas y reservar inexcusablemente ese tiempo.
  2. Poner lo medios. Pueden concurrir muy diversas circunstancias que requieran diferentes medios, en el caso que nos ocupa, Manuel necesita ayuda para liberar su tiempo, estamos hablando de delegación, otro tema que podría ser objeto de un monográfico. No obstante, apuntamos dos claves: que hay que asumir el coste de delegar, en tiempo de enseñanza y dinero, pero si los objetivos de Manuel lo merecen saldrá recompensado, y empezar a delegar cosas pequeñas o de poca importancia que inconscientemente realizamos, porque nos gusta o porque lo hemos hecho siempre.
  3. La voluntad no es suficiente, el compromiso se hace más fuerte cuando intervienen otras personas, no es igual comprometerse uno mismo que hacerlo en público. Si, como le sucede a Manuel, se tiene la suerte de contar con un profesional a su lado, su coach le será de gran ayuda. No obstante, deberá compartir sus planes con sus colaboradores, con la totalidad de la plantilla, si es posible, con su familia, sus amigos, etc. Para consolidar ese compromiso con otras personas es conveniente involucrarlos y hacerlos partícipes de algunas tareas del plan, así como establecer reuniones periódicas para analizar la evolución y desarrollo del plan.

Si el plan está bien diseñado y elaborado, estarán definidas las tareas los hitos importantes, etc. Ahora bien, un plan es el camino que se quiere recorrer y otro asunto es el que se recorre, hay que estar dispuesto a modificaciones que nos aparten del camino, pero nunca de los objetivos.

Como siempre, no les descubro nada nuevo, la solución está en su negocio, sólo les recuerdo que lo hagan, solos o con ayuda.

Antonio Calvo.

Enero 2019.

Written by

The author didnt add any Information to his profile yet

Leave a Comment