Blog

Noticias relevantes para tu empresa

Home/Artículos/Un incoacheable en la empresa

Un incoacheable en la empresa

No hay aspecto de conducta que no pueda ser cambiado

Si miramos en Wikipedia el significado de incoacheable nos dice en ingles “imposible or very difficult to coach”, es decir imposible o muy difícil de coachear, de entrenar o liderar,  o, dicho de otra forma, alguien con quien trabajamos técnicas de coaching y no es posible obtener los resultados esperados. Algunos motivos pueden ser los siguientes: falta de apoyo por parte del líder o del resto del equipo, hábitos tóxicos difíciles de cambiar, falta de motivación, no tener un verdadero interés en ello, falta de perseverancia, de confianza o de voluntad (querer cambiar, pero sin esfuerzo).

Dice mi gran amigo Ramón que soy una idealista (y puede que tenga razón), pero lo cierto es que me resisto a tirar la toalla con esas personas que con su comportamiento ni disfrutan ni dejan disfrutar al resto del equipo del trabajo.

Me ha tocado algún caso complicado. Cuando estoy con ellas o con ellos me cuentan su punto de vista, su forma de ver las cosas, porque están en esa situación en la cual no se sienten a gusto, donde en alguna ocasión incluso han tenido que pedir ayuda externa para soportar la ansiedad y el estrés que le provoca esa situación ya tóxica.

Me gustaría contaros un caso real, aunque por respeto a las personas con las que he trabajado he utilizado nombres ficticios.

Adela tiene una empresa de materiales de construcción. Si tengo que describirle diría que una excelente persona que aprecia realmente a todos sus colaboradores, se molesta por ellos, busca formas de motivarles y premiarles y ha realizado varios cursos de coaching de liderazgo y de comunicar de forma efectiva normas y correcciones a sus empleados, pone mucho de su parte por mejorar un carácter que en ocasiones le juega malas pasadas, es temperamental, emotiva, sensible, divertida

Hace un par de meses le di un taller a su equipo de Actitud y compromiso, trabajamos el DISC para ayudar a que haya un mejor ambiente en las oficinas. Buscamos compromisos para cada uno de los asistentes y les preguntamos que necesitaban de la empresa para cumplirlos, todos asistieron al taller, Adela incluida, ella por supuesto también se comprometió a cambiar aspectos que se vieron en el taller.

Hace un par de días me llamó por teléfono para contarme una discusión de nuevo con una persona de su equipo y esto fue lo que me dijo:

“He tenido una discusión terrible de nuevo con Carmen, un cliente ha vuelto a protestar de los malos modos con el que atiende las reclamaciones de los pedidos. He hablado con ella de la forma que nos diste en el curso. Primero me he tranquilizado, luego le he llamado aparte porque me he acordado de lo que dijiste “los elogios en público, las correcciones en privado”, he suavizado el tono y utilizado la técnica sándwich. Sin embargo se me pone “farruca”, incluso algo muy habitual en ella, me falta al respeto. Llevo todo el fin de semana agobiada por una situación que no sé qué más hacer”

En este caso se ha vuelto a ir a sus oficinas y he vuelto a hablar Carmen, ya que algo que quiero con mis talleres es ayudar de forma sincera y efectiva a esas personas.

Una cosa que quiero resaltar de esa conversación con Carmen y creo que a ella le hizo reflexionar fue cuando me dijo:  “Lo peor que me puede pasar es que me despida, bueno, pues hay que asumirlo”, sin embargo a mí me salió del alma responderle “Creo que estás equivocada, lo peor que te puede pasar es que no solucionéis esta situación, que no te despida y que tengas que seguir así todos los años que te quedan de vida laboral, ¿de verdad estas dispuesta a venir en estas condiciones todos los años que te quedan? Te quedan muchos años por delante y tú decides en qué ambiente laboral quieres trabajar, si quieres ir a tu trabajo amargada y deseando que llegue el fin de semana o cogéis el toro por el cuerno y os ponéis las pilas las dos”.

Por supuesto que he vuelto a hablar con Adela, las dos van a tener mucho que trabajar, pero creo, mejor dicho, estoy convencida que pueden solucionar esta situación, pero con el compromiso de esfuerzo y paciencia por parte de las dos.

Os doy varios consejos para afrontar estas situaciones con personas con conductas problemáticas.

Lecciones de liderazgo (2)1.- Insisto en algo que me parece muy importante: se lidera con lo que somos, luego con lo que hacemos y luego con lo que decimos.

Si quieres que tu equipo actué de una forma u de otra empieza tu a dar el ejemplo. Trabaja con ellos tus emociones. Da ejemplo con tu serenidad, con tu comunicación, con tu optimismo

2.-  Da tiempo al tiempo, no se conquistó Roma en una semana. A veces los resultados tardan en llegar. Es cierto que al principio para que algo o alguien cambie hay que esforzarse mucho y se tienen pocos resultados, sin embargo, sigue insistiendo hasta que llegue un momento que tengas muy buenos resultados con poco esfuerzo

3.- Trabaja tus emociones negativas, eso se trasmite de forma consciente e inconsciente al equipo. Hazlo de la forma que quieras, pero llega positiva y alegre a tu lugar de trabajo.

4.- Sonríe en tu trabajo, con tus clientes, pero sobre todo sonríe a tus empleados.

5.- Que no te afecten tanto las palabras, hay un dicho que dice “No ofende quien quiere sino quien puede”

6.- No te pongas a su altura, no entres al trapo, mantente firme en tus convicciones.

7.-  Si hay muchos aspectos de su comportamiento que quieres mejorar, no lo vas a poder a hacer todo al mismo tiempo. Céntrate en algo, en lo más importante y sé firme en eso. Es bueno que esa persona sepa, sea consciente de que en eso no vas a ceder y que es algo que (en este caso faltar al respeto) tiene que cambiar ya

8.- Anímale en sus logros, ¡Qué bien has hecho esta llamada!, ¡Este cliente está encantado contigo”,

9.- Da las gracias a tu equipo cuando se han esforzado a tope esa jornada “Hasta mañana, y gracias por vuestro esfuerzo, se nota que habéis dado el 100%

10.- Y por último, ¿Y si aún así no funciona? Eso es algo que llega un momento que desgraciadamente hay que plantearse, en este caso esperemos que Adela y Carmen consigan dar una vuelta a una situación que no es buena para nadie, no es buena para ellas, ni para el resto del equipo, ni para los clientes, porque todo eso se trasmite, lo queramos o no lo queramos.

Meritxell Jimenez-eguizabal – Directora Comercial Zona Norte Impulso Caching de Negocios

Más artículos de Meritxell:

Cómo decirle a tu empleado que huele mal

Tu secretaria trata mal a mis comerciales

Soy tóxica y quiero dejar de serlo

Written by

The author didnt add any Information to his profile yet

4 Responses to “Un incoacheable en la empresa”

By Ana Suarez - 4 mayo 2016 Responder

Gracias por compartir la experiencia, muy buen la respuesta de lo peor que te puede pasar! al trabajo se va cada día y se muy triste ser tu quien decide ir a un campo de batalla en lugar de ir a jugar un partido.
Aun así comparto con Antonio que cuando una persona no quiere, no quiere… como yo que no me quito los 5 kg que me sobran por que no quiero dejar de comer ni quiero salir a correr ;))))

By Antonio - 4 mayo 2016 Responder

En alguna ocasión le he dicho a un posible cliente: “No pasa nada, yo vendo sartenes y usted busca cucharas”. A veces te piden la sarten cuando estan con las patatas cortadas en la mano.

By Maite - 4 mayo 2016 Responder

Podríamos empezar por enfocarnos en cambiar el viejo paradigma de “Resistencia al cambio” y, como muy bien defines, trabajar en la velocidad para cambiar, en adaptar el cambio a cada persona, a su ritmo…Teniendo en cuenta qué tanto puede aprender cada persona con su cambio, cuánto puede crecer, cuánto de ello puede ir incorporando a su vida…El cambio es continuo y cualquier persona puede subirse al tren en cualquier momento. Felicidades Meritxell, el artículo me ha hecho reflexionar sobre ello.

By Jill - 4 mayo 2016 Responder

Un artículo revelador, donde expones la labor inconfundible de un coach, y esa capacidad de no rendirse. Efectivamente las personas somos complejas. Gracias por compartir la experiencia. Me recuerda a la frase: ” La mente es como un paracaídas, no funciona si no está abierta.” de Frank Zappa. Espero que las protagonistas puedan extender su mente más allá para lograr una relación laboral nutritiva para ambas partes.

Leave a Comment